Cucaracha alemana: la chica café de la cocina
Pequeña, color café claro, con dos rayas oscuras detrás de la cabeza. Busca calor y humedad: detrás del refrigerador y la estufa, bajo la tarja, en las alacenas y hasta en los empaques del refri, donde el motor le da calor. Sus patas se pegan al vidrio y al metal, así que trepa por todos lados.
Se reproduce muy rápido y casi siempre llega por contaminación cruzada: un empaque o una caja que entró a la casa ya con huevecillos. No es cuestión de limpieza.